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Diciembre 2022  —  Pintura

La pintura como secreto:
el Aute plástico que el mundo descubrió tarde

Detalle de la serie Templo — óleo sobre lienzo, 1986

Cuando alguien le preguntaba qué era, Aute respondía que era pintor. No músico, no poeta, no cineasta: pintor. Lo decía con la naturalidad de quien sabe que la respuesta va a sorprender, pero también con la firmeza de quien ha decidido no corregirla. Para él, la música era el lenguaje con el que se comunicaba con el mundo; la pintura era el lenguaje en el que pensaba.

Durante décadas, sin embargo, el gran público le conoció solo por sus canciones. Sus exposiciones tenían crítica favorable y público fiel, pero ese mundo era paralelo, separado, casi secreto. Los mismos que llenaban teatros para escucharle apenas sabían que existían series como Pasión, Apóstoles o Diatribas: ciclos monumentales de una ambición formal y espiritual extraordinaria.

«Para él, la música era el lenguaje con el que se comunicaba con el mundo; la pintura era el lenguaje en el que pensaba.»

La serie Templo, de 1986, con prólogo de Fernando Savater, es quizás la más representativa de ese Aute plástico. Figuras sagradas tratadas con una violencia gestual y un color que deben algo al expresionismo alemán y mucho a Goya: el dolor como territorio, el cuerpo como paisaje.

Ese Aute sigue siendo, en parte, un descubrimiento pendiente. Este portal quiere contribuir a que no lo sea. Las pinturas que aquí se muestran no son ilustraciones de las canciones: son obras autónomas, con su propia densidad y su propia exigencia. Merecen ser vistas.

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